Dolor de Columna:
Diagnóstico Preciso y Tratamiento Especializado para Volver a Moverte con Confianza
El dolor de columna (cervical, dorsal o lumbar) es una de las causas más frecuentes de incapacidad y
ausencias laborales. Puede estar relacionado con contracturas musculares, desgaste de discos (hernia o protrusión),
artrosis de las articulaciones facetarias, mala postura, esfuerzo físico repetitivo o sedentarismo. No es normal
vivir con dolor al levantarte, estar mucho tiempo sentado, inclinarte o cargar objetos. Un enfoque ortopédico y
traumatológico adecuado permite identificar la causa del dolor y trazar un plan para recuperar movilidad y calidad de vida.
Si tu espalda te duele a diario, se te “atora” al girar o el dolor ya te impide dormir bien,
no lo atribuyas sólo al estrés o a “mala postura”. Atenderlo a tiempo puede evitar que el problema avance y se vuelva crónico.
¿Cuándo preocuparse por el dolor de columna?
- Dolor en cuello, espalda alta o zona lumbar que se repite o empeora con las actividades.
- Rigidez al levantarte de la cama o después de estar mucho tiempo sentado.
- Dolor que se irradia a brazos, glúteos o piernas, con hormigueo o sensación de corriente.
- Debilidad, entumecimiento o sensación de “pierna dormida”.
- Dolor persistente que no mejora con reposo simple o analgésicos ocasionales.
Evaluación ortopédica y traumatológica de la columna
La valoración se orienta a definir si el origen del dolor es principalmente muscular, articular, discal o nervioso,
y qué tan avanzado se encuentra el problema.
- Historia clínica detallada: inicio del dolor, tipo de trabajo, actividades, posturas prolongadas, caídas o esfuerzos previos.
- Exploración física: alineación de la columna, movilidad, fuerza, puntos de dolor y presencia de irritación nerviosa.
- Revisión de estudios: radiografías, resonancia magnética o tomografía según el caso, para valorar discos, vértebras y nervios.
- Clasificación del problema: lumbalgia mecánica, hernia de disco, desgaste, contracturas o combinación de factores.
Opciones de tratamiento para el dolor de columna
1) Manejo conservador (primera línea)
- Medicamentos analgésicos y relajantes musculares cuando están indicados.
- Fisioterapia y rehabilitación para disminuir contracturas y mejorar movilidad.
- Corrección de posturas, ergonomía en trabajo y hábitos que sobrecargan la columna.
2) Fortalecimiento y reeducación de la columna
- Programa de fortalecimiento de core (abdomen y musculatura lumbar) para dar soporte a la columna.
- Ejercicios de flexibilidad y estabilización progresiva.
- Entrenamiento en técnicas de movimiento seguro al cargar, girar o inclinarse.
3) Tratamientos avanzados y cirugía (en casos seleccionados)
- Bloqueos o infiltraciones en articulaciones o zonas específicas, según el diagnóstico.
- Valoración para manejo quirúrgico en casos de hernias de disco, compresión severa de nervios o inestabilidad avanzada.
- Plan de rehabilitación postquirúrgica para recuperar fuerza y movilidad de forma segura.
Seguimiento en el tratamiento del dolor de columna
El seguimiento permite valorar qué tanto mejora el dolor, la movilidad y la tolerancia a las actividades, ajustando el
plan conforme avanza tu recuperación. El objetivo es que la columna no sólo deje de molestar, sino que sea más fuerte y estable.
- Revisión periódica de dolor, rigidez y funcionalidad (trabajo, casa, ejercicio).
- Ajuste del programa de ejercicios y fisioterapia.
- Recomendaciones de prevención: pausas activas, ergonomía, peso adecuado y tipo de ejercicio recomendado.
Resultados que puedes esperar
- Disminución del dolor al estar de pie, sentado o al realizar esfuerzos moderados.
- Mayor flexibilidad y movilidad de la columna para tus actividades diarias.
- Mejor estabilidad al cargar, girar o inclinarte.
- Mejora en tu calidad de vida al dormir mejor y sentir menos limitaciones en tu día a día.
Mensaje clave: el dolor de espalda frecuente no es “normal” ni algo con lo que tengas que resignarte a vivir.
Con una valoración ortopédica adecuada es posible encontrar la causa y diseñar un plan para que tu columna vuelva a sentirse fuerte y confiable.
¿Por qué acudir con un ortopedista y traumatólogo por dolor de columna?
- Evaluación integral de huesos, discos, articulaciones, músculos y nervios.
- Diagnóstico preciso apoyado en exploración física y estudios de imagen.
- Tratamientos escalonados: desde medidas conservadoras hasta procedimientos avanzados cuando son necesarios.
Tu columna sostiene cada movimiento de tu día: trabajar, manejar, cargar, jugar, descansar. Escucharla a tiempo
puede evitar problemas mayores en el futuro. Si ya cambiaste tu rutina por dolor de espalda, una valoración puede ser
el primer paso para volver a moverte con tranquilidad.