Prótesis de Rodilla:
Cirugía de Reemplazo Articular para Volver a Caminar sin Dolor
La prótesis de rodilla (reemplazo total o parcial de rodilla) es un procedimiento diseñado para pacientes
con desgaste avanzado de la articulación (artrosis), deformidades, dolor intenso y limitación importante a pesar
de haber intentado tratamientos conservadores. Consiste en retirar las superficies dañadas del fémur y la tibia y
sustituirlas por componentes metálicos y de polietileno especialmente diseñados para alinear la pierna, disminuir el dolor
y recuperar la función.
Si ya probaste medicamentos, infiltraciones, fisioterapia y aun así tu rodilla duele al caminar, subir escaleras o incluso en reposo,
puede ser momento de valorar si una prótesis de rodilla es la mejor opción para recuperar tu movilidad y tu independencia.
¿Cuándo considerar una prótesis de rodilla?
- Dolor intenso y casi diario en la rodilla que limita actividades básicas (caminar, subir escaleras, levantarse de la silla).
- Artrosis avanzada en radiografías, con disminución del espacio articular y deformidad.
- Sensación de rigidez, crujidos y pérdida de movilidad que no mejora con tratamiento conservador.
- Deformidad progresiva de la rodilla (pierna en “O” o en “X”).
- Dificultad para dormir por dolor o para mantener tu ritmo de vida y trabajo por la molestia en la rodilla.
Valoración ortopédica y traumatológica previa
La decisión de colocar una prótesis de rodilla se toma después de una evaluación integral. El objetivo es confirmar
que el desgaste es avanzado, que los tratamientos conservadores ya no son suficientes y que la cirugía puede ofrecerte un
beneficio real en calidad de vida.
- Historia clínica detallada: intensidad y tiempo de evolución del dolor, limitaciones en tu vida diaria, tratamientos previos y su respuesta.
- Exploración física: alineación de las piernas, rangos de movimiento, estabilidad de la rodilla y fuerza muscular.
- Revisión de radiografías de rodilla en carga (de pie) y, si se requiere, otros estudios de imagen para valorar el grado de desgaste y la deformidad.
- Valoración integral de tu estado general de salud (presión, glucosa, peso, enfermedades previas) para planear la cirugía de forma segura.
¿En qué consiste la cirugía de prótesis de rodilla?
La cirugía de reemplazo de rodilla busca alinear la pierna, retirar el cartílago dañado y colocar componentes artificiales
que permitan un movimiento más suave y menos doloroso.
- Anestesia regional o general, según la valoración del equipo médico.
- Incisión sobre la parte anterior de la rodilla para acceder a la articulación.
- Resección de las superficies dañadas de fémur, tibia (y en algunos casos rótula) y preparación del hueso.
- Colocación de la prótesis (componentes metálicos y de polietileno) cuidadosamente alineados para restablecer el eje de la pierna.
- Cierre de la herida, colocación de vendaje y, en muchos casos, inicio temprano de movimientos bajo supervisión.
Recuperación y rehabilitación después de la prótesis de rodilla
La cirugía es solo una parte del proceso. La rehabilitación y tu participación activa son fundamentales para que la nueva rodilla
funcione lo mejor posible.
- Manejo del dolor y la inflamación con medicación y medidas físicas (hielo, elevación).
- Movilización temprana de la rodilla, habitualmente desde los primeros días, guiada por el equipo médico y de rehabilitación.
- Reeducación de la marcha con andadera, bastón y posterior marcha independiente conforme mejora la fuerza y el equilibrio.
- Ejercicios progresivos para recuperar flexión, extensión y fortalecimiento de muslos y glúteos.
Resultados que puedes esperar
- Disminución significativa del dolor relacionado con el desgaste articular.
- Mejoría de la movilidad para caminar, subir escaleras y realizar actividades cotidianas.
- Mayor estabilidad de la rodilla y corrección de muchas deformidades asociadas a la artrosis.
- Incremento de tu calidad de vida al poder retomar actividades que habías dejado por el dolor.
Mensaje clave: vivir con dolor constante de rodilla no es tu única opción. Cuando el desgaste es avanzado y los tratamientos
conservadores ya no son suficientes, la prótesis de rodilla puede ser la oportunidad de volver a caminar con más libertad y menos dolor.
Una valoración con ortopedista y traumatólogo te ayudará a saber si este es el siguiente paso para ti.
¿Por qué acudir con un ortopedista y traumatólogo para valorar prótesis de rodilla?
- Experiencia específica en manejo de artrosis avanzada y cirugías de reemplazo articular.
- Interpretación detallada de radiografías y estudios para indicar la prótesis sólo cuando realmente está justificada.
- Plan integral que abarca preparación previa, cirugía, rehabilitación y seguimiento a largo plazo.
No se trata solo de “cambiar la rodilla”, sino de recuperar tu manera de caminar, tu independencia y tu tranquilidad.
Si ya has modificado tu vida por el dolor (dejas de salir, de viajar, de caminar por miedo a que duela), una consulta puede ser
el primer paso para evaluar si la prótesis de rodilla es la mejor alternativa para ti.