Dolor de Rodilla:
Diagnóstico Preciso y Tratamiento Especializado para Volver a Caminar sin Dolor
El dolor de rodilla es una de las causas más frecuentes de consulta ortopédica. Puede deberse a
desgaste articular (artrosis), lesiones de meniscos, ligamentos, cartílago, tendinitis o a sobrecarga por
actividad física, trabajo o sobrepeso. No es normal vivir con dolor al subir escaleras, ponerse en cuclillas o
caminar distancias cortas. Un enfoque traumatológico adecuado permite identificar la causa real y ofrecer un
tratamiento que te ayude a recuperar movilidad y calidad de vida.
Si tu rodilla truena, duele al caminar o se inflama al final del día,
no lo atribuyas sólo a la edad o al cansancio. Atenderlo a tiempo puede evitar daño mayor y posibles cirugías en el futuro.
¿Cuándo preocuparse por el dolor de rodilla?
- Dolor al subir o bajar escaleras, al ponerse de pie o después de estar mucho tiempo sentado.
- Inflamación, rigidez o sensación de “tope” al doblar o estirar la rodilla.
- Chasquidos, trueno o sensación de que la rodilla “falla” o se dobla sola.
- Dolor persistente que no mejora con reposo simple o analgésicos ocasionales.
- Antecedente de lesión, golpe, torcedura o actividad deportiva intensa.
Evaluación ortopédica y traumatológica de la rodilla
El objetivo de la valoración es identificar la estructura afectada (menisco, ligamentos, cartílago, rótula, etc.)
y el grado de lesión para ofrecer el tratamiento más adecuado para ti.
- Historia clínica detallada: inicio del dolor, actividades que lo empeoran, lesiones previas y nivel de actividad.
- Exploración física: revisión de alineación, estabilidad, rangos de movimiento, fuerza y puntos específicos de dolor.
- Revisión de estudios: radiografías, resonancia magnética o ultrasonido según el caso para valorar meniscos, ligamentos y cartílago.
- Clasificación del problema: desgaste, lesión deportiva, sobrecarga, secuela de trauma u otros.
Opciones de tratamiento para el dolor de rodilla
1) Manejo conservador (sin cirugía)
- Medicamentos analgésicos y antiinflamatorios cuando están indicados.
- Fisioterapia y rehabilitación para fortalecer músculos que protegen la rodilla (cuádriceps, glúteos, core).
- Corrección de hábitos y sobrecarga: peso, tipo de calzado, superficies y tiempos de actividad.
2) Infiltraciones y tratamientos avanzados
- Infiltraciones guiadas según el diagnóstico (por ejemplo, en artrosis o inflamación articular).
- Uso de productos específicos (según valoración) para mejorar la lubricación y disminuir el dolor articular.
3) Tratamiento quirúrgico (cuando es necesario)
- Artroscopía de rodilla para tratar lesiones de meniscos, ligamentos o cartílago seleccionadas.
- Cirugías de alineación o reemplazo articular en casos avanzados de desgaste.
- Plan de rehabilitación postquirúrgica para recuperar fuerza y movilidad de forma segura.
Seguimiento en el tratamiento del dolor de rodilla
El seguimiento permite evaluar la respuesta al tratamiento, ajustar medicamentos, ejercicios y, si es necesario,
decidir el momento ideal para tratamientos más avanzados. El objetivo no es sólo quitar el dolor, sino
devolver funcionalidad.
- Revisión periódica de dolor, inflamación y movilidad.
- Ajustes en el programa de ejercicios y en la actividad diaria.
- Educación sobre prevención: cuidado de peso, ergonomía y actividad física adecuada.
Resultados que puedes esperar
- Disminución del dolor al caminar, subir escaleras o estar de pie.
- Mayor movilidad y confianza al realizar tus actividades.
- Mejor estabilidad de la rodilla y menor riesgo de caídas o torceduras.
- Incremento de tu calidad de vida al recuperar independencia y actividad física.
Mensaje clave: el dolor de rodilla no es “normal” por la edad o por hacer ejercicio.
Con una valoración ortopédica adecuada es posible encontrar la causa y diseñar un plan para que vuelvas a moverte con confianza.
¿Por qué acudir con un ortopedista y traumatólogo por dolor de rodilla?
- Visión integral de la articulación: huesos, meniscos, ligamentos, cartílago y músculos.
- Diagnóstico preciso apoyado en exploración física y estudios de imagen.
- Tratamientos escalonados: desde opciones conservadoras hasta procedimientos quirúrgicos cuando son necesarios.
Cada rodilla cuenta una historia: de trabajo, de deporte, de vida. Escuchar lo que te duele hoy puede evitar
problemas mayores mañana. Si ya modificaste tu forma de caminar o dejaste de hacer actividades por el dolor,
una valoración a tiempo puede ser el primer paso para cambiar cómo se sienten tus rodillas todos los días.